Método canónico

Reposicionamiento: decidir si desplazar la oferta y hasta dónde

Lo que hay que establecer

Un análisis útil mantiene visibles sus controles.

  1. 01

    Establecer la causa del retroceso: posición desgastada, criterio de elección que ha perdido pertinencia o lugar ocupado por un competidor.

  2. 02

    Situar la posición actual y la posición buscada en la mente de los clientes, con mediciones fechadas, y no en los documentos de la empresa.

  3. 03

    Cuantificar, segmento por segmento, los clientes que el desplazamiento debe ganar y los que puede perder, antes de fijar su amplitud.

RESULTADO OBTENIDO

Una nota de reposicionamiento que vincula la causa del retroceso, la amplitud elegida, la posición buscada, el balance de clientes ganados y perdidos, la prueba esperada y la señal de parada.

Referencia de decisión

Hacer más explícita la próxima elección.

DECISIÓN RESPALDADA

¿Conviene reposicionar la oferta, hacia qué posición y hasta dónde, teniendo en cuenta lo que puede perderse entre los clientes actuales?

ENTREGABLE QUE CONSERVAR

Una nota de reposicionamiento que vincula la causa del retroceso, la amplitud elegida, la posición buscada, el balance de clientes ganados y perdidos, la prueba esperada y la señal de parada.

SIGUIENTE ELEMENTO QUE EXAMINAR

Mapa de valor para el clienteProfundizar →

Establecer por qué la posición ya no hace elegir

Una caída de las ventas no indica, por sí sola, que haya que cambiar de posición. Tres causas exigen tres respuestas distintas. La posición puede haberse desgastado: la promesa sigue siendo correcta, pero los clientes ya no la asocian a la oferta por falta de pruebas renovadas; se trata entonces de recuperar lo que daba fuerza a la oferta en lugar de desplazarla. El criterio de elección puede haber perdido pertinencia: los clientes deciden ahora en función de otra cosa, y la posición, por bien defendida que esté, ya no cuenta. Por último, un competidor puede ocupar el lugar con más credibilidad, y permanecer en ese terreno equivale a desafiarlo de frente. También hay que descartar una cuarta explicación, que no es una cuestión de posición: la oferta misma ya no crea suficiente valor, o el modelo de negocio que la sostiene ya no funciona. Cambiar la forma en que se percibe la oferta no corrige lo que aporta; en ese caso, la decisión corresponde a la oferta o a la cartera, no al posicionamiento.

  • Posición desgastada
  • Criterio de elección desplazado
  • Lugar ocupado por un competidor
  • Valor de la oferta en cuestión

Elegir la amplitud del desplazamiento

Un reposicionamiento no es un gesto único, sino una escala. En el primer grado se refuerza: mismo público, misma promesa, pruebas renovadas. En el segundo, la posición se reancla en un nuevo criterio de elección sin cambiar de público. En el tercero, se amplía hacia un público adyacente sin abandonar el actual. En el último, se cambia de público y se abandona la posición de origen. Cada grado cuesta más, lleva más tiempo y pone más en peligro a los clientes actuales, porque les retira parte de aquello por lo que habían elegido la oferta. La regla es, por tanto, elegir el menor desplazamiento que responde a la causa establecida: una posición desgastada se refuerza, un criterio desplazado exige un reanclaje, un lugar ocupado exige otro terreno. La posición buscada debe además ser sostenible: la empresa debe disponer de las capacidades y las pruebas que la hacen creíble; si no, el desplazamiento sigue siendo una promesa que la experiencia de los clientes desmentirá.

  • Reforzar
  • Reanclar
  • Ampliar
  • Cambiar de público

Hacer el balance de clientes ganados y perdidos

El riesgo propio del reposicionamiento es perder clientes actuales a cambio de clientes que quizá nunca lleguen. El balance se calcula antes de la decisión, segmento por segmento. Ejemplo simulado: 1 000 clientes actuales aportan cada uno 400 € de margen anual, y la posición buscada debe atraer clientes de 500 €. Si el desplazamiento aleja al 25 % de los clientes actuales, cuesta 250 × 400 = 100 000 € de margen al año. Hay que ganar, por tanto, al menos 100 000 / 500 = 200 nuevos clientes solo para compensar, antes incluso del coste del propio reposicionamiento. Ese umbral de 200 se convierte en la hipótesis que se debe probar: si una prueba limitada no puede mostrar que es alcanzable, el desplazamiento es demasiado arriesgado con esa amplitud. La nota fija también la señal de parada, por ejemplo una tasa de bajas de los clientes actuales superior a la supuesta, observada durante un periodo definido antes de extender el desplazamiento.

  • Margen de los clientes actuales
  • Tasa de pérdida supuesta
  • Umbral de nuevos clientes
  • Señal de parada

ACTIVO DECISIONAL

Nota de reposicionamiento

El desplazamiento elegido se vincula a la causa del retroceso, a su amplitud, al balance de clientes ganados y perdidos y a la señal que lo detendría.

Causa

Entrada
Mediciones de posición fechadas
Control
¿Desgaste, criterio o competidor?
Salida
Causa establecida

Amplitud

Entrada
Cuatro grados de desplazamiento
Control
¿El menor suficiente?
Salida
Grado elegido

Balance

Entrada
Márgenes y tasa de pérdida
Control
¿Cuántos hay que ganar?
Salida
Umbral de nuevos clientes

Parada

Entrada
Prueba limitada y bajas
Control
¿Es alcanzable el umbral?
Salida
Decisión fechada
Decisión permitida

Reforzar, reanclar, ampliar o cambiar de público, o renunciar a reposicionar, para un segmento y un periodo fechados.

Salvaguarda

Ningún desplazamiento sin causa establecida ni balance de los clientes actuales. Se prefiere el menor desplazamiento que responde a la causa.

Recursos

Reutilizar el método y comprobar sus fundamentos.

Descargar la nota de reposicionamiento

DEL ANÁLISIS A SU DECISIÓN

Probar la preferencia, la credibilidad y la defensa del posicionamiento

Probar mi posicionamiento ↗

DEL ANÁLISIS A SU DECISIÓN

Probar la preferencia, la credibilidad y la defensa del posicionamiento

Probar mi posicionamiento ↗

VOLVER AL SISTEMA DE DECISIÓN

Ver la definición canónica de la estrategia de marketing→